28 de noviembre de 2010

El saber ocupa lugar

Edición N° 61
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En noviembre de 2010, la librería El Ateneo Grand Splendid cumplió diez años desde su apertura. La noticia se dio a conocer por varios medios de comunicación, en especial los escritos, con relatos similares y enfocados principalmente en la restauración y en la transformación a las que fue sometido el viejo teatro-cine Splendid para consolidarlo como la librería más linda de Buenos Aires.

Curiosamente, con este nuevo aniversario, muchos de sus visitantes se enteraron de que además de ser la librería más grande de Sudamérica, su puesta en valor la llevó a quedarse con el título de la segunda librería más importante del mundo de una lista de diez, dada a conocer oportunamente por el periódico británico The Guardian.

Montada dentro del histórico edificio de noventa y un años ubicado en la avenida Santa Fe 1860, la librería funciona como tal desde fines de 2000, e inauguró el siglo XXI con éxito rotundo. Ya su entrada de estilo griego es una tentación hasta para un analfabeto: en letras color oro, la leyenda Grand Splendid se curva a los pies de seis enormes atlantes. La Editorial El Ateneo se hizo cargo de este espacio y lo restauró con la intención de conservarlo como en sus orígenes, pero con la funcionalidad de un sitio en donde los lectores pudieran encontrar la mayor cantidad de volúmenes a su disposición. Y el resultado no pudo ser más perfecto: la cúpula central, pintada por el italiano Nazareno Orlandi, con imágenes que simbolizan el paso de la guerra hacia la paz, y las esculturas que adornan los costados del escenario dan la impactante bienvenida a una sala bellísima y majestuosa que, en su totalidad, alberga más de 200.000 libros, además de colecciones de discos compactos y de películas.

El antiguo teatro-cine conserva en sus tres plantas superiores los palcos decorados en tonos dorado, ocre y rojo, así como la infaltable alfombra que acompaña su recorrido. Allí se ubican los libros especializados en diferentes disciplinas, como por ejemplo la Medicina; un sector destinado especialmente a la música clásica y es el lugar preferido para las muestras pictóricas o fotográficas. Se puede acceder a ellos por escaleras o por ascensor. Los prominentes balcones funcionan como pequeñas salas de lectura, donde los amantes de los libros pueden abstraerse momentáneamente de este mundo para encontrarlo trasmutado en las rimas de algún poeta, en la letra de un ensayista novato o en la pluma crítica de un reconocido historiador. Tras la delicada abertura del telón rojo sangre aún puede verse el escenario original, hoy convertido en cafetería, donde es posible degustar una infusión al son de melodías escapadas de algún instrumento musical, mientras leemos las páginas de nuestro libro preferido. Para los más pequeños, El Ateneo Grand Splendid instaló un sitio exclusivo en el subsuelo. Gracias a una decoración repleta de colorido, se logró crear un ambiente ideal, con mesas y sillas infantiles, donde los niños pueden ojear una amplia variedad de libros escolares y de cuentos, así como interactuar con juegos didácticos.

Pero si hay una característica que destaca a esta mega librería es la posibilidad de hacernos sentir como si estuviéramos en casa. Podemos acomodarnos con tranquilidad en cualquiera de sus sillas o sillones distribuidos en la sala o en los palcos, tomar un libro de cualquiera de sus estanterías -divididas con suma prolijidad por temas- y leerlo sin compromiso de compra. Si somos fervientes visitantes, seguramente podremos completar su lectura en escasos días o hasta en horas.

Con el cierre de viejos cines y teatros tan renombrados como el Splendid se esfumó parte de ese acervo tradicional con el que supo contar Buenos Aires y que la ponía en relieve por sobre otras ciudades. Gracias a este emprendimiento magnífico, donde lo que parecía a punto de desaparecer renació con todo su brillo, podemos decir que a través de este arte de la expresión que es la literatura se logró devolverle a la ciudadanía un merecido sitio para la cultura.

12 comentarios:

Fabiana dijo...

Qué oportuno relato sobre un edificio precioso que acuna tantas historias escondidas los libros. Preciosas las fotos. Gracias por compartirlo!

Florentina dijo...

Que lugar tan hermoso! gracias por compartirlo...

Saludos

Florentina Montes - Hotel de Buenos Aires

Bett Ilustraciones dijo...

es fabuloso sentarse allí... un beso!!! hermosa entrada

Mobesse dijo...

Tomo buena nota. "Visita imprescindible", cuando vaya a Buenos Aires. (Lugar recomendado con hermosas palabras por Andrea)

Saludos desde Murcia

Andrea dijo...

Fabiana, Florentina y Betty: sin dudas, es uno de los sitios más preciosos de Buenos Aires. Ni hablar de combinar un lugar así con todo lo bueno que ofrece la literatura. Gracias por pasar por el blog y dejar sus opiniones.
Saludos,
Andrea.

MOBESSE: ¡qué alegría leerte nuevamente! Espero que estés muy bien. Te agradezco la visita al blog, y cuando vengas a Buenos Aires no dudes en avisarme así te llevo a pasear por varios de estos sitios secretos de Buenos Aires.
Saludos,
Andrea.

horacio dijo...

Es una lastima que un teatro precioso como lo fue el Gran Splendid, este convertido en una libreria y no siga cumpliendo las funciones para las que fue diseñado. Pero por lo menos no fue abajo y conserva sus caracteristicas casi sin modificaciones, esperemos verlo un dia renacer como la gloria que fue. Y la libreria puede ocupar cualquier otro lugar en Buenos Aires.

Andrea dijo...

Hola Horacio: ¡gracias por tu comentario! Comparto en parte lo que decís. Desde ya, también creo como vos que estos teatros-reliquias deberían conservarse para la función que fueron creados. Pero como sucede en muchísimas ciudades del mundo, en donde a estos edificios ni siquiera les dan la posibilidad de salvarse de la demolición o de su total restructuración, creo que haberlo adaptado para que funcione una librería de las características de El Ateneo fue un verdadero acierto. No veo que sea una lástima que allí funcione la librería; al contrario, creo que fue la mejor opción para seguir conservándolo como un espacio para la cultura. Peor hubiera sido convertirlo en otra sucursal de la famosa cadena de hamburguesas, tal como se había ofrecido hacer con la Confitería El Molino, de Callao y Rivadavia.
Saludos,
Andrea.

Anónimo dijo...

If you could e-mail me with a few suggestions on just how you made your blog look this excellent, I would be grateful.

Adriana Zapata dijo...

Hola! actualmente vivo en Buenos Aires y me siento privilegiada de poder visitar cada que quiero el Ateneo.
Ademas, de esta libreria y Eterna cadencia, la cual me parece muy hermosa, que otras hermosas librerias me sugieres visitar?
saludos

Vivi dijo...

hermoso!!!!!!!!!!!!!

Beauty Shopaholic dijo...

Esa libreria es hermosa!!! tengo que darme una vuelta de nuevo por ahi!! :)

Beauty Shopaholic dijo...

Esa libreria es hermosa!!! tengo que darme una vuelta de nuevo por ahi!! :)