31 de enero de 2010

Tramway histórico

Edición N° 54

--------
--------


Yo no había nacido para la época en la que los tranvías circulaban por Buenos Aires. Nada más lejos, entonces, que recuerde y añore los viajes en esos convoyes que unieron distintos poblados de la vieja ciudad durante prácticamente un siglo. Pero eso no me impide afirmar con certeza que, junto con el ferrocarril, el tranvía fue uno de los medios de transporte imprescindibles para las comunicaciones dentro de la urbe porteña y ayudó, además, a acortar las distancias con las jurisdicciones vecinas que hoy conforman lo que conocemos como Conurbano y Gran Buenos Aires.

Para aprender un poco más sobre el papel primordial que este vehículo cumplió en nuestra ciudad, nada mejor que subirse a uno de ellos y vivir la experiencia de dejarse llevar con su traqueteo. Pero, hete aquí el problema: el último tranvía dejó de funcionar oficialmente en la Ciudad de Buenos Aires el 19 de febrero de 1963. ¡Imposible encontrar uno!, menos aún en medio del alocado y cada vez más insoportable tráfico porteño. A no desilusionarse… Gracias a la Asociación Amigos del Tranvía, desde 1980, los sábados, domingos y feriados se puede hacer un pequeño recorrido turístico gratuito en los antiguos tramways que parten de la esquina de Emilio Mitre y José Bonifacio, en el barrio de Caballito. Hacia allí voy para comenzar esta historia…

La aparición del tranvía en suelo capitalino data de 1863, cuando la tracción a sangre facilitaba el desplazamiento de los convoyes sobre una red de vías diagramadas en el empedrado. Primeramente, se ideó para trasladar hacia el centro de la ciudad a los pasajeros que utilizaban los dos ferrocarriles existentes por entonces, el del Norte y el del Oeste, pero luego se extendió su uso para todos los habitantes. Las empresas que brindaban el servicio de pasajeros se distinguían entre sí por el colorido de sus coches, los cuales, a su vez, presentaban dos modelos: las “jardineras”, coches abiertos y con cortinados para el verano, y las “cucarachas”, coches cerrados para la época invernal. Hubo que esperar treinta y cuatro años para que Buenos Aires contara con su primer tranvía eléctrico y estableciera su primera línea completa, que llegó hasta el barrio de Flores.

A principios del Siglo XX, fueron muchas las compañías que se disputaron la prestación del servicio, por lo menos una docena. Como era de esperar, la mayoría de esas empresas se fusionaron y para el año del Centenario cuatro eran las que dominaban el mercado: dos nacionales, la Compañía Lacroze de Buenos Aires y la Compañía Tranvías Eléctricos del Sud; una inglesa, Tranvías del Puerto y, sin duda, la más sobresaliente de todas: la Anglo Argentina, de origen belga, cuyos tramways recorrieron la ciudad durante más de cuarenta años. Tan esencial era el uso de los tranvías, que basta con decir que para la segunda década de 1900 llegaron a transportar, por año, más de seiscientos millones de personas en sus casi cien trayectos programados.

¿Qué sucedió para que estos monstruos sobre rieles desaparecieran de las calles de Buenos Aires como de un plumazo? Los colectivos y los taxis surgieron como nuevas alternativas de movilidad y saturaron el transporte público, y se convirtieron en la gran competencia para los tranvías, a los que se tachó de obsoletos. Otro factor estimulante fue la incapacidad de obtener repuestos y piezas para las máquinas como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. Como corolario, y no sin razón, se atribuye a las malas políticas y a los infaltables intereses económicos la defunción de este transporte que actualmente sigue utilizándose en muchas ciudades del mundo por considerárselo ecológico y eficiente.

Subida a la formación 258 de la Compañía Lacroze, doy crédito a las palabras de aquellos que aún consideran a este medio de locomoción como uno de los mejores que tuvo Buenos Aires. A pesar de algunas fotografías en blanco y negro que ya auguraban como paisaje cotidiano la desdicha de viajar apretados hasta el límite, esas imágenes no parecen tan dramáticas como la que observo ahora desde la ventanilla. Me pregunto si el terrible caos vehicular que hoy padece la ciudad no se aplacaría con el retorno de los tramways y el rescate de cientos de kilómetros de rieles devorados por el asfalto. Sí… lo planteo con un toque de nostalgia, como si no fuera la primera vez que me subo a un tranvía.

15 comentarios:

mobesse dijo...

No sabía que llamabais así al tranvía. ¿Como suena? Sólo sé que en francés esta palabra "tramway" se pronuncia tramué.

En España se pueden contar con los dedos de una oreja las capitales que tienen tranvía. Es uno de los medios de transporte más ecológicos, sostenibles y más agradables que existen. Quizá por eso se cargaron los que había. Ahora en Murcia han puesto una línea pequeñita y bastante inútil. Pero algo es algo.

¿Hay tranvía en BA? Me temo que no. Después de lo que se hizo con la industria aeronáutica. Bueno, con todo.

Un cariñoso saludo.

Andrea dijo...

¡Hola Mobesse! Sí, aún existen tranvías en Buenos Aires. Los de carrocerías bien antiguas funcionan como servicio turístico en unas pocas calles del barrio de Caballito. También tenemos desde 1987 lo que llamamos el "Premetro", que es una línea de tranvía de más de 7 kilómetros que circula por la zona sur de la ciudad. Puedes ver algunas fotografías en este blog (http://haciendovia.blogspot.com/2009/12/nuestros-premetros.html) Desde 1995, existe el "Tren de la Costa", un tranvía interurbano que recorre parte de la zona norte del Gran Buenos Aires. Y lo más nuevito en la ciudad es el "Tranvía del Este", más conocido como el Tranvía de Puerto Madero, con coches Almston de última generación. Si bien actualmente su recorrido es corto, se proyectó ampliar la línea (no sabemos cuándo se concretará esto) para que recorra todo el barrio de Puerto Madero por dentro. Además, hay otras ciudades del pais que de a poco se suman a la tarea de rescatar a los tranvías, aunque por ahora sea sólo para trayectos cortos y con cierta orientación turística.
En cuanto al término tramway, venía ya incorporado en el nombre de una de las compañías más importantes que hubo en la Argentina, "Tramway Anglo Argentino", de allí seguramente su uso; pero mayoritariamente acá se lo denominó y denomina "tranvía".
Finalmente, en cuanto a nuestros desastres con la industria aeronaútica, mejor ni hablemos... Cometimos tremendos errores, pero no creas que la "Madre Patria" no nos ha dado una gran mano en todo eso. De todos modos, mejor dejemos el tema ahí, no sea cosa que terminemos hablando de don Cristóbal Colón y su descubrimiento!! jaja
Saludos,
Andrea.

mobesse dijo...

Muchas gracias, Andrea, por tu detenida explicación. ¿Sabes? cuando escribí mi comentario, no pude ver tu texto. Quizá no se cargó correctamente la página.
De la patria no me hables, ni de la chica, ni de la mediana ni de la grandota. Como nunca me he enorgullecido de ser español, ahora me ahorro tener que avergonzarme. Estoy al tanto de todas las trastadas que hemos hecho allá en las "colonias".
...nos han dado una gran mano de... ¡me encanta este uso!

Saludos

Anónimo dijo...

Hola Andrea, te quiero felicitar por tan interesante blog! Soy arquitecto, mañana tengo entrega de un proyecto y hace 2 horas que no hago más que leer tus notas. jaja..
cuando termine de leer tu blog te vuelvo a escribir.
Un gustazo!
Ezequiel

Andrea dijo...

Hola Ezequiel, ¡¡muchísimas gracias por tu mensaje!! Nada me hace sentir mejor que saber que quienes leen mi blog lo encuentran atrapante, a tal punto de dejar de hacer otras cosas para profundizar la lectura de cada historia.
¡¡Bienvenido al blog y que lo disfrutes!!
Saludos,
Andrea

S71-RENDERS dijo...

No me cabe ninguna duda que si la vida te hubiera dado la posibilidad de vivir en el período donde los tranvías eran los reyes de las calles de mi Buenos Aires, sin duda serìas una viajante empedernida, tomarìas el tranvía para ir a todos lados. Y por qué no imaginar que podrías haber llegado a ser chofer de un tranvía. Ya lo imagino: serías una mujer destacada, como tantas otras, como Lola Mora, por ejemplo. Bah, en definitiva serìas como sos hoy: una persona apasionada y amante de todos lo bueno de la vida.
La verdad, Andrea, esta nota es como si sintiera el rugir y rechinar del ruido de las ruedas de un tranvía por las calles de Buenos Aires.
¡Qué lindo debe de haber sido vivir esa experiencia de viaje, algo que sin dudas hago siempre
que descubro tus secretos, que me permiten internarme en distintas experiencias y llegar a sentir el espíritu de cada historia.
Una vez más, Andrea, me atrevo a decir que eres maravillosa por la forma en que cuentas tus historias. Aquì seguiré estando siempre, a la espera de conocer y descubrir más de tus secretos, algo que haces siempre con la gracia y delicadeza que tenés para contar las cosas bellas de esta Buenos Aires, mi ciudad.
Sé que ya te lo dije en otros comentarios, pero lo reitero: ¡Sos una grande!
Saludos.

Andrea dijo...

Hola Renders, siempre aquí presente, siguiendo con tanto interés y pasión las historias que publico. Sinceramente, muchísimas gracias por todo lo que decís...
Nuevamente, estás en lo cierto. Si hubiera nacido en esas épocas, sin duda me la pasaría subida a un tranvía, a cualquier otro medio de transporte e incluso hasta la caminaría como hoy, todo con tal de descubrir sitios tan hermosos de aquel entonces, de los cuales -gracias a Dios- algunos aún se mantienen en pie en la ciudad.
Desde ya, te invito a que continúes disfrutando de Buenos Aires en todas sus formas, ya sea a través de este espacio o por sus calles, a paso lento y con ojos muy atentos.
Saludos y ¡mil gracias por tus palabras!
Andrea

Andrea dijo...

Fernando, respondo a tu comentario sobre esta entrada dejada en otro relato del blog.
En cuanto a los horarios, días y lugar de donde parte el tranvía en Caballito, figuran en una de las fotografías del blog, y la dirección está mencionada en el relato.
Con respecto a la cantidad de personas transportadas, la información la suministra el presidente de la Asociación Amigos del Tranvía, don Aquilino González Podestá, una eminencia en el tema. Debo confesarte que la cifra de pasajeros también me pareció un tanto elevada, pero también hay que tener en cuenta varios factores: que la cantidad de habitantes en Buenos Aires para 1914 era de 1.575.814, cifra que recién se duplicó para 2008; que para esa época, contrariamente a lo que sucede hoy, el único medio de transporte, más allá del ferrocarril, era el tranvía eléctrico(y algunos a sangre) que llegaba también a zonas de lo que hoy es el conurbano. Además, para 1920, había 875 Km de líneas (ya sean de vía sencilla o doble), más de 3.000 vehículos y 12.000 empleados para circular por las 99 líneas. Un dato curioso: hace un tiempo la Fundación Metropolitana publicó una nota sobre los ferrocarriles, donde estadísticamente se comprobó que en 1957 viajaba un 37% más de pasajeros en tren que en 2008, a pesar de que la población en ese entonces era menor.
Saludos,
Andrea

Ada dijo...

Hola Andrea, excelente artículo. En Chile sólo van quedando los "Trolleys" eléctricos (les decimos "troles") en nuestro querido Valparaíso. Desaparecieron en Santiago, sus líneas ahogadas bajo el asfalto, al igual que las calles adoquinadas. Por eso, gracias a la modernidad y al apuro generalizado por llegar antes a algún lugar, tenemos el record de una de las ciudades más contaminadas del mundo.
Viajaré en el Tramway cuando vuelva a mi querido Buenos Aires, espero en febrero.
Fué refrescante leer tus palabras. ¿Has escrito algo acerca de la desaparición del barrio Palermo viejo? Va quedando poco...
Ada Lobos.
Concón, Chile.

Rodolfo Aredes dijo...

Tengo en mi poder entre muchos recuerdos un Expediente original N° 2986 de 1881 del proyecto del Tramway Plaza Parque – Once de Septiembre, 4 hojas y 1 plano de 1,05x 0,60 Mts. mas 5 planos numerados 1 al 5 originales con la firma Ing. Carlos Dawney, mas una Carta de la Compañía Tramway de Buenos Aires quejándose por escape de agua.

Es un expediente y carta original presentado a la Municipalidad de Buenos Aires con los planos originales.
Mi idea es ponerlo en remate junto a otras muchas documentaciones de la época, pero veo que ustedes tiene una asociación que resguardan estos antecedente por lo que los pongo a vuestra consideración de realizarme una oferta por estos documentos que son fieles testigo de la historia del Tramway en Buenos Aires.
Saludos
Rodolfo Aredes

Andrea dijo...

Gracias, Ada por tu comentario. Seguramente iré escribiendo notas sobre cada barrio porteño. ¡¡Lo que sucede es que hay mucho sobre lo cual escribir!!
Saludos,
Andrea.


Hola Rodolfo: impresionante la documentación histórica que tenés guardada. Te sugiero que escribas a la Asociación Amigos del Tranvía para contactarte con ellos: aatranvia@hotmail.com
Doy por hecho de que estarán interesados en ver ese material.
Saludos,
Andrea

Punto Sur miniaturas dijo...

Hola Andrea, me gustaría pedirte autorización para publicar tu artículo en una revista citando obviamente la autora y la fuente. Decime si tengo tu aprobación.
Me gusta mucho el blog, había entrado hace un tiempo y volví a esta nota ahora pensando en el tranvía, para que mi hijo pequeñito lo conozca en estos días de vacaciones...
Saludos
Florencia

Andrea dijo...

Hola Florencia: gracias por tus palabras. Desde ya, no hay ningún inconveniente en que publiques en tu revista algún artículo del blog, siempre y cuando se cite la fuente. A propósito, ¿es posible ver la revista online? Entré a tu espacio y me encantaron tus miniaturas. ¿Tenés ciudades hechas en miniaturas?
Saludos,
Andrea

Ernesto Falzone dijo...

Actualizamos la información para pasear en el Tranvía Histórico de Buenos Aires: Los Amigos del Tranvía los esperamos todos los Sábados, Domingos y casi todos los Feriados, en Emilio Mitre al 500, esquina José Bonifacio, en el Barrio de Caballito. Desde allí, los tranvías parten cada 20-25 minutos dentro de los siguientes horarios: S-D-F por la tarde – Dic/Feb de 17 a 20.30 – Mar/Nov de 16 a 19.30 – adicional domingos a la mañana de 11 a 13.
Se recorren 2 Km por las calles Emilio Mitre, Av. Rivadavia, Hortiguera y Av, Directorio, con una duración aproximada de 15 min.
El acceso es Libre y gratuito.
No hace falta reservar turno… apenas hacer la fila en la esquina de E. Mitre y J. Bonifacio… y a disfrutar!
Gracias a todos y los esperamos!
Más información, http://www.tranvia.org.ar/ (5411) 4431 1073.

Mimi dijo...

Hola Andrea : Muy buena tu nota, evoqué momentos inolvidables de la mano de mi abuelo que me llevaba a pasear desde Liniers hasta Cavallito . Tomábamos el tranway (en mi epoca era usual llamarlo así) como ahora lo hacenos con " football, river plate , fault , coorner... El viaje era emocionante , sobretodo para una niña que no pasaba los cinco años y solo con este medio de transporte podía divisar muy bien parte de la ciudad. ¡Inolvidable como quedaron en mi los diferentes sonidos ! gracias - Mimi