29 de abril de 2009

Confitería del Molino (Callao y Rivadavia)

Edición N° 47

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Oculta tras las telas negras y las carteleras publicitarias, la Confitería del Molino agoniza en su espera por salir del mundo de oscuridad y mutismo al que la condenaron hace más de una década. Su impresionante silueta fantasmagórica, fruto de la corrosión de los hierros, de la mampostería floja, de los muros bañados de suciedad y de los vitrales ausentes en su espectacular torre aguja, la convierten en la escenografía a cielo abierto más observada de la ciudad. Cuesta creer que el sueño dorado de Cayetano Brenna, aquel maestro pastelero oriundo de Italia, hoy se caiga a pedazos en una de las esquinas más tradicionales de Buenos Aires.

La historia de esta Confitería, ensamble perfecto de lujo arquitectónico con degustación de exquisiteces culinarias, comienza en 1904, con la adquisición por parte de Brenna de la propiedad de la esquina de las avenidas Callao y Rivadavia, a la que más tarde sumó las casas linderas. Para ese entonces, don Cayetano, junto con otro colega repostero italiano, ya era dueño de la Antigua Confitería del Molino que funcionaba en la esquina de Rodríguez Peña y Rivadavia. Justamente, el nombre del comercio surgió de su proximidad con el primer molino harinero de la ciudad, instalado en ese entonces en un sector de la actual Plaza del Congreso.

Decidido a dar brillo a su nuevo emprendimiento, Brenna hizo traer de Italia todos los materiales y elementos indispensables para encumbrar su negocio gastronómico: vitraux, cristalería, mosaicos, mármoles, aberturas. Algunos vestigios de tanta ostentación aún se ven en las puertas de acceso a las viviendas, adornadas con finas imágenes felinas; en la escultura cobijada en la hornacina de la fachada principal; en las cerámicas de oro, todavía deseosas de resplandecer en la mansarda y en las aspas pétreas del molino simbólico. La monumental obra fue encomendada al arquitecto Francisco Gianotti, cuya empresa familiar proveyó varios de estos elementos decorativos. Tres subsuelos, planta baja y el primer piso serían ocupados por el local comercial —sector de panificación, bodega y depósito; confitería y salón de fiestas— y los demás pisos, por viviendas y oficinas. Así, desaparecería la Antigua Confitería del Molino para dar paso a la rutilante pastelería de estilo art nouveau ubicada frente al edificio del Congreso de la Nación.

Inaugurada en 1916, la Confitería fue el sitio de encuentro predilecto de la sociedad burguesa de aquellos años. Artistas e intelectuales sucumbieron ante las delicias que ofrecía la flamante Confitería revestida con mármoles italianos y detalles en bronce. Eva Perón, Lisandro de la Torre, Alfredo Palacios, Carlos Gardel, Leopoldo Lugones y otras figuras sobresalientes de la historia civil y política argentina también se dieron cita allí para degustar los merengues, el panettone de castañas y los tés y los cafés que don Cayetano se encargaba de servir personalmente.

Por su ubicación geográfica, el edificio padeció los vaivenes que desde siempre caracterizaron a la vida política del país, y en 1930 fue incendiado durante el golpe de estado que derrocó al gobierno constitucional de Hipólito Yrigoyen. Posteriormente, la Confitería fue reconstruida; pero ocho años después, la muerte de don Cayetano fue una señal de lo que sucedería en las décadas venideras. La Confitería pasó a manos de diferentes dueños, luego se vendió el fondo de comercio y la marca, y, al poco tiempo, los compradores presentaron la quiebra. Es allí cuando los nietos de Brenna recuperaron la Confitería y lograron revivirla. Sin embargo, durante los 90, la terrible competencia comercial destrozó las esperanzas de prosperidad y en 1997 la Confitería del Molino cerró definitivamente.

Desde entonces, somos muchas las personas que alzamos la mirada hacia la esquina de Callao y Rivadavia a la espera de un milagro. A simple vista, poco queda de la preciosa y notable Confitería que Cayetano construyó para expandir su empresa pastelera. Difícilmente, el hormigón ennegrecido, los hierros oxidados, los mosaicos y la torre con sus aspas a punto de flaquear vuelvan a deslumbrar como en los tiempos dorados de la belle époque. Sin embargo, con infinita paciencia, la Confitería del Molino aguarda el esperado rescate, ese que podrá salvarla del avasallador progreso social que se empecina en echar al olvido todo aquello que alguna vez fue orgullo indiscutido de esta ciudad.

32 comentarios:

Fabiana dijo...

Cuántos sentimientos encontrados me asaltan al leer el relato: la alegría, la tristeza por saber que algo que no es pudo seguir siendo, la melancolía, el no haber vivido en los años de construcción y, sin embargo, ser testigo de esta época de destrucción no sólo de obras arquitectónicas sino de valores.
Hermoso relato que, desde el gris presente de un edificio que en su momento fue majestuoso, nos muestra parte de lo que, con actos como este, somos como sociedad.
Saludos.

Arq. Luis Romo dijo...

Tengo entendido que existe un proyecto de rescatar en forma separada el sector comercial,confitería con sus dependencias ,por un lado,junto con la explotación como marca;y el sector de departamentos por otro,para que lo exploten los nietos de Brenna,que son los actuales dueños.
Por otro lado la ampliación original de la confitería hacia las viviendas linderas,no interrumpió el funcionamiento de la misma (era una de las solicitudes del dueño).
El arq.Gianotti,tuvo que premoldear muchos de los elementos construídos(sectores de la torre,escaleras)y luego armarlo como un rompecabezas.
Solo el recordar el enorme sacrificio que requirió la construcción de éstos edificios,tendría que motivar el cuidado y mantenimiento de los mismos.

Saludos,Luis.

flor de loto dijo...

Es verdad, cada vez que paso por esa esquina, no puedo evitar levantar la cabeza y ver cómo una obra tan hermosa se destruye, parte de la historia nuestra se desvanece ante la indiferencia que demostramos por las obras arquitectónicas de la ciudad... y poco se hace para salvarlas...
Muchas gracias por tu recuerdo.

Andrea dijo...

Verdaderamente, Fabiana, es lamentable ver el estado actual de la Confitería. El sólo hecho de pensar en el empeño y en el trabajo depositados por Brenna para construir semejante edificio, debería bastar para poner en marcha su pronta recuperación. Seguramente, esa dejadez típica de la sociedad en la que vivimos es la misma que día a día arranca parte de nuestra historia.
¡Saludos!

Andrea dijo...

Luis, efectivamente existe un proyecto en la Legislatura porteña para recuperar a todo el conjunto edilicio. La legisladora Teresa de Anchorena, presidenta de la Comisión de Patrimonio Arquitectónico y Paisajístico de la Ciudad, presentó un proyecto de ley para expropiar y refaccionar el edificio a fin de que su explotación sea concesionada. Otras fuentes, afirman que la familia Brenna, los propietarios, presentarían otro proyecto para restaurarlo.
Por otra parte, como bien decís, el arquitecto Gianotti debió lidiar con la pretensión de Cayetano Brenna de que el comercio funcione a la par de la construcción del colosal edificio y para eso debió pensar en una estructura de hormigón armado por partes.
Realmente, sería imponente volver a ver la Confitería en funcionamiento. Ojalá de una vez por todas se llegué realmente a la salvación de este patrimonio urbano.
Saludos!!

Flor de Loto, ¡gracias por tu comentario! Sinceramente, es imposible no observar al edificio, aunque sea fugazmente, cuando una pasa por allí. Siempre que lo miro, me vienen a la memoria esas fotografías antiguas de la ciudad, con sus cúpulas en el horizonte, envueltas en un aire de majestuosidad.
¡Saludos!

S71-RENDERS dijo...

Aquí hay alguien más que alza la mirada para deleitarse con esa hermosura de Buenos Aires que es la Confitería del Molino, aunque es verdad…,poco le queda de su glamour característico.
Soy un amante de este “secreto de Buenos Aires”. Cada vez que paso por la esquina de Callao y Rivadavia alzo la mirada al cielo para ver a “mi molino” y fantaseo como un niño con sus cuentos, pues siento que algo se activa en mi mente y que se realza y se embellece para mostrarse en todo su esplendor.
Soy de la generación de los que jamás pudimos ingresar en ese hermoso tesoro que fue “la confitería”. Hasta que un día, en el año 2004, llegó la brillante idea de ESTUDIO ABIERTO, que permitió la apertura de este tesoro por unos días. Sin dudarlo, me dije, “ahora o nunca; este el momento de entrar a conocerlo”. Y fue la mejor idea, porque hacerlo fue alucinante. Aún hoy recuerdo la sensación que me produjo ver esa esquina con tanta gente reunida en su exterior esperando ingresar, unos conversando sobre lo que creerían encontrar dentro y otros recordando anécdotas vividas en su interior. ¡Qué hermoso fue ver esa esquina embellecida, con su aire notable! En ese día inolvidable pude escuchar el rugido de los elevadores de comida al salón principal e imaginé las melodías de acordeones en esas fiestas glamourosas de un Buenos Aires que ya no es..., hasta que sin querer toqué el frío mármol de las columnas y me di cuenta de que tal sueño había terminado.
La belleza de las puertas, las ventanas, los mármoles, las cerámicas, los cristales y los más de 150 metros cuadrados de vitrales quedarán para siempre en mis retinas.
Hoy, cuando paso por allí, siento que esa belleza es mezquina y que no quiere que la veamos ni que volvamos a sentir ese magnifico lugar ni a deleitarnos con su espacio. ¿Llegará el día en el que pueda sentarme en el gran salón, tomar un café y deleitarme con un rico pastel mirando la Plaza y el Monumento de los Dos Congresos viendo pasar por la vereda a la gente como en aquellos tiempos donde se sabía apreciar el patrimonio de la ciudad?
Pareciera que hoy no se valora lo artístico y que sólo importa tomar un café en un espacio y muebles impersonales… pero con Wi Fi. Yo prefiero soñar y creer que El Molino, unos de los cafés más antiguos de Buenos Aires, vuelva a abrir sus puertas. Cada vez que paso por allí prefiero contemplar las paletas del molino e imaginar que de repente comienzan a girar y que todo recupera su esplendor. Ojalá algún día pase por allí, lo encuentre abierto, ingrese en su interior, sienta el rugir de los elevadores, el aroma del café y el ruido de la máquina que lo prepara, el murmullo de la gente y los mozos yendo y viniendo con sus bandejas brillantes transformándose en espejos que reflejen el brillo de sus años DORADOS, y disfrute como lo hicieron miles de clientes en otros tiempos. Ese día –estoy seguro- Buenos Aires recuperará parte del esplendor que el “progreso” le ha quitado.

bett/ dijo...

Hola Andru , hermoso tu relato !!!! cada vez que tengo el lujo de ver ese bello edificio pienso en eso en un milagro... un edificio que debería ser patrimonio de la ciudad abriendo sus puertas para q todos puedan apreciar la gloria de tiempos pasados... un abrazote enorme!!

mobesse dijo...

Una delicia volver a leerte. Como apenas entro a ver mi blog, olvido darme una vueltita por aquí más a menudo. Pero casi lo prefiero, por que ser muy asiduo mataría el encanto. He recomendado tu blog a un primo argentino y su respuesta ha sido inmediata: "Muy lindo blog". Además me ha hablado, español de origen que es, de la Avda. de Mayo. Coincide en el descuido de las edificaciones antiguas y lo achaca a los políticos que "son uno ratones". Nunca se me hubiera ocurrido llamarlos así. Pero es algo que ocurre también en España. En los años setenta y ochenta los políticos decidieron sustituir todas las edificaciones antiguas del centro de Murcia por grandes edificios rectilineos de superficies planas blancas o de cristal. En una ciudad "quemada por el sol" es lo se esperaba. Sobre todo si, además, desnudas las plazas de árboles y las dejas reducidas a mera geometría. Luego, eso sí, estos "ratones" tienen sus quintas privadas llenas de árboles frondosos y fuentecillas barrocas que "mitiguen los ardores del estío murciano".
Actualmente tenemos que ir pensando que no se trata de "nuestros políticos", porque es una tendencia universal, global que tiene su origen más allá de la mera política.

Saludos cariñosos

Gustavo Aimar dijo...

Un símbolo de la "argentinidad".. una verdadera pena...
Me uno a los deseos de que alguna vez, y de una buena vez alguien de el visto bueno para recuperarlo...

Muy buen blog! Felicitaciones!

Silvia dijo...

Tu blog es una maravilla. Captás tan plenamente el deseo de muchas personas que amamos nuestra ciudad y sus patrimonios arquitectónicos, sus pequeños lugares con historia, las fuentes, las cariátides y tantas cosas, entre ellas la Confitería del Molino a la cual veo casi a diario cuando voy hacia mi trabajo y siento como muchos ya lo expresaron, el deseo de un futuro mejor y la tristeza que me inspira su presente. Como si fuera poco, tenés la capacidad de ser una fotógrafa sensible y con una mirada puesta en "esos detalles" y a la vez lográs relatos llenos de información y con brillo narrativo.
Seguí adelante, es un placer pasear por tu blog.
¡Felicitaciones!
Silvia

Andrea dijo...

Renders, he quedado casi sin palabras ante tanto sentimiento volcado en las tuyas.
Sin duda, habrá mucha gente a la que le resulte difícil comprender que un edificio pueda despertar tantas sensaciones y emociones en una persona; pero, a mi modo de ver, es algo que ha sucedido siempre, consciente o inconscientemente, en toda la civilización humana.
Las geniales obras arquitectónicas que el hombre produjo a lo largo de su evolución -hoy algunas más famosas que otras- no sólo lograron el objetivo de cautivar a sus semejantes por el poder y por la superioridad que en las distintas épocas reflejaban, sino que también tuvieron esa gran habilidad de perpetuarse en el tiempo bajo la concepción de una belleza a través de múltiples formas.
¡Saludos!

Anónimo dijo...

Creo que al igual nos entendemos, or lo tanto voy a escribir en portugues.
Andrea sempre que vou a BsAs dou uma passada nesta esquina e adimiro este edificio, e realmente é uma pena que esteja assim.
Parabens por seu blog.
Não sei se posso mas gostaria de dar uma opinião, além dos predios e lindas construções que tem em BsAs, poderia homenagiar personalidades Argentinas, artistas,escritores, cantantes de tango, e o cine argentino que no meu ponto de vista é o melhor da America Latina.
Enhorabuena
Rogério - dentista turista

Andrea dijo...

Muchas gracias, Beatriz, por tu comentario. A la fecha, por informaciones que han salido publicadas en los periódicos de Buenos Aires, habría un nuevo intento para reabrir la Confitería. Quieren expropiarla y cederla a un privado para que la restaure y la explote comercialmente.

¡Hola, Mobesse! Muchas gracias por tus hermosas palabras. Desde ya, te digo que es muy ocurrente lo de tu primo. Nunca más acertado el término "ratones" para llamar a esta clase de políticos que lo que menos hace es justamente política de la buena. Evidentemente, por lo que cuentas de España, no hay fronteras para este tipo de atentados contra el patrimonio arquitectónico de las ciudades. Últimamente, Buenos Aires está sufriendo, a mi modo de ver, algunas modificaciones a su fisonomía, sobre todo en lo que respecta a llenar con más cemento algunos espacios ocupados por vegetación. Por si fuera poco, la más tradicional plaza del país, la Plaza de Mayo, con su diagramación distintiva y sus palmeras históricas, hace unos años cayó en las garras de un proyecto auspiciado por uno de los ex jefes del Gobierno de la Ciudad para convertirla casi en una plaza seca, a la cual se sumarían las calles laterales que se transformarían en una gran peatonal. Sinceramente, espero que este proyecto jamás prospere.
¡Saludos!

Gustavo, ante todo, bienvenido al blog. Como bien decís, este es otro símbolo más de nuestra "argentinidad". Si bien en otros países también se atenta contra la arquitectura urbana que descollara en tiempos pasados, creo que ningún otro muestra con tanta desfachatez la constante indiferencia ante su propia decadencia. Resulta increíble pero, hasta en silencio, los edificios sirven para mostrar lo peor de nosotros.
¡Saludos!

Silvia, también te doy la bienvenida al blog y, desde ya, agradezco tus palabras, porque para mí son muy valiosas. Por otra parte, saber que somos muchos los que observamos detalles de Buenos Aires, demuestra que afortunadamente aún hay gente que, más allá de la rutina diaria, lleva consigo la sensibilidad a flor de piel, esa que nos permite reflexionar ante lo que vemos con todos los sentidos.
¡Hasta pronto!

Andrea dijo...

¡Hola, Rogério! Se entiende bastante tu escritura en portugués, por lo que no encuentro mayores problemas en la comunicación. Veo que como turista también eres sensible con respecto a lo que sucede en otras ciudades. Eso me agrada mucho, pues en varias ocasiones se confunde al turismo con lo que es exclusivamete la rutina de paseos y de visitas a lugares tradicionales.
Con respecto a tu opinión de homenajear a personalidades argentinas, como ser artistas, cantantes, etcétera, seguramente a futuro encontrarás relatos sobre ellas. Por el momento, he decidido focalizarme en otro tipo de aspectos desconocidos de la ciudad, que creo pueden resultar muy atrapantes para los lectores del blog. Igualmente, tu sugerencia es muy bien recibida.
¡Saludos y hasta pronto!

Maria de las Mercedes dijo...

Los porteños amantes de nuestra ciudad, te estamos profundamente agradecidos, por la pasion que pones en cada una de tus investigaciones para recopilar editar y brindarnos, todo aquello que nos identifica y que nos es tan caro a nuestros sentimientos y recuerdos.
Iba de la mano de mi padre a la hermosisima confiteria del Molino donde comprabamos entre otras exquisiteces , sus famosos medallones de nuez. Mi mirada quedaba cautiva, encandilada maravillosamente con sus arañas, sus bellas pinturas, la ornamentacion de sus paredes y como no recordar ese moblaje tan particular. El deleite que representaba tomar alli el te. Era un pedacito de Paris en Bs As. Ojala el fuerte deseo de todos nos, logre nuevamente su apertura tal y como era, para que nuestros hijos premien su vista con ella. Hermosa seleccion de composiciones musicales,acompañan esta presentacion. Asi se marcan las baldosas de nuestra ciudad, con ese compas tan porteño.
Felicitaciones por tu trabajo, sobre nuestra Muy Bella y "Loca" Bs As.

Anónimo dijo...

Que buena nota Andrea nose cuando la hablas publicado o de hace cuanto esta pero la verdad que esta muy buena, soy muy chico no vivi los tiempos dorados de este mitico lugar pero lo conosco por dentro y por fuera dado que mi papa era el maestro pastelero de este lugar y tuve la posibilidad de conocerlo por dentroo. Gracias por la notaa besos matiasripamontis@hotmail.com

Cris Carbone dijo...

Hola Andrea llegue a tu blog de casualidad y es bellisimo. Te pregunto porque tengo una duda importante, en la costanera Norte, cerrado al transito, por la altura mas o menos antes de llegar al Aeroparque hay una gran construccion y no se puede acceder creo que es de la Aduana, es sumamente importante que sepa que fue en la antiguedad ya que he tenido un sueño con esa construccion y quisiera saber algo mas de ella. Si puedes ayudarme mi correo es escorpianabella@gmail.com

Andrea dijo...

Gracias por sus bellas palabras, María de las Mercedes y Matías. ¡Qué lindo todo lo que cuentan! Especialmente, los recuerdos de la infancia... esos que siempre vuelven con tan sólo mirar un trozo del pasado que aún perdura en algunas fachadas o calles de la ciudad.
Saludos,
Andrea


Cris, trataré de darme una vuelta por la zona para ver bien de qué edificio me hablás. Desde ya, me pondré a investigar sin falta sobre ese lugar que aparece en tus sueños.
Saludos,
Andrea

Anónimo dijo...

Te sorprendería saber que allí hubo un molino de 5 plantas para moler oleaginosas que fue instalado y contruido por Taylor, Thomas

No es coincidencia que el lugar se llame el molino. Hay cosas que desconocemos pero bien vale hacerlos conocer.

Eduardo

www.cementeriobritanico.org.ar

Revista Digital dijo...

Buscando info sobre la confieteria El Molino los encontre y me encanto la forma de encarar la nota, nosotros tambien con humildad tratamos de llevar una revista adelante,
leoveoytecuento.blogspot.com, esperamos algun dia tener tantos seguidores como ustedes.

Anónimo dijo...

http://www.cementeriobritanico.org.ar/thomastaylor.html

Lo prometido es Deuda, Aquí esta!

Eduardo

ALICIA. dijo...

Buacaba imagenes de El Molino, con la idea que pueden hacer en esta hermosa confiteria, algo que vi aqui:

http://www.youtube.com/watch_popup?v=NLjuGPBusxs&vq=medium

y me encontre con esta pagina maravillosa.
Felicitaciones.

Por cierto, no puedo recordar el nombre de la milonga de fondo, a ver si me ayudan.
Alicia.
http://www.el-ciruja.com.ar/

Andrés Paolantonio dijo...

Andrea, te felicito por tu blog. Muy buenas las fotos que pones!!!! Que loco que tengamos el mismo interés de salir con la cámara a retratar aquellos detalles de esta ciudad que la hacen mágica y única. Te paso mi blog para que me visites y me pases comentarios: http://detallesdebuenosaires.blogspot.com
Saludos y éxitos, Andrés

Maria Sol dijo...

Buen día, entre a tu blog porque busaba información de El Molino. Siempre que voy por congreso me siento en el plaza del Carmen y lo miro. Mi papá me contaba que cobraba las cuentas corrientes de gastos de nafta, el tenia uan estacion de servicio y siempre se iba con algún regalito.Es verdaderamente una pena. Gracias, ahora se un poco más sobre la situación del molino, insisto una real pena.

Cris Carbone dijo...

Andrea en algún momento he venido a este blog. Te cuento que soy de esas que va mirando Buenos Aires, para arriba, porque es una ciudad bellisima. Lo peor que tiene esta ciudad aparte de sus gobernantes es su gente...dejame explicarte. Lamento tanto el deterioro de los monumentos, el reemplazo de las hermosas casas viejas por muros vacios y pavimento nuevo. No cuidamos la ciudad ni nuestra cultura. Me encantaria aprender fotografia y hacer lo que haces. te felicito.

Andrea dijo...

¡¡Gracias a todos por sus comentarios, siempre son bienvenidos!!

Cris: yo también creo que gran parte de la culpa de cómo se ve la ciudad es de sus propios ciudadanos. Todos los días en las calles se ven miles de ejemplos de lo poco que les importa el entorno en el que viven.
Saludos,
Andrea

Anónimo dijo...

ANDREA SOY BUZZY ESTOY EMOCIONADA CON TODO LO QUE ATRAVÈZ DE ESTA PÀGINA PUEDO VER,Y SIENTO COMO DE ALGUNA MANERA ESTAR AHI,PODER VIVIR Y PALPAR LO QUE REFLEJAS ATRAVÈZ DE ESTA.NO CONOZCO BS AS NUNCA HE IDO.ESTABA ALGO AL TANTO,DE CON LO QUE PODRÌA ENCONTRARME SI IBA POR COMENTARIOS ALLEGADOS.TUS FOTOS ME LLENARON DE NOSTALGIA,COLMARON MIS EXPECTATIVAS,AHORA MAS QUE NUNCA QUIERO IR.TE PROMETO QUE VA A SER ASI.TENEMOS TANTA RIQUEZA DE CULTURA FRENTE A NUESTRAS NARICES,TE AGRADEZCO INMENSAMENTE CON EL ALMA,X EL ARTE,LA CULTURA Y LO QUE NOS DEJA DE ENSEÑANZA ESTE BLOG.X LA MÙSICA,LAS PALABRAS(COMENTARIOS)X LA AÑORANZA DE AQUELLOS AÑOS VIVIDOS.QUISIERA VIVIR CADA DIA DE MI VIDA Y LLENARME DE ESA INMENSA EMOCION QUE ME HICISTE SENTIR EN EL DIA DE HOY AL ABRIR ESTE BLOG.Y LLENARME CON CADA DETALLE DE EL.MUCHAS GRACIAS ANDREA ME GUSTARIA VER CADA TANTO MAS COSAS COMO ESTAS MI MAIL ES LAUBUZZY@HOTMAIL.COM (ME CONTARON ALGO SOBRE UN BAR TRADICIONAL LLAMADO SANTINO SABES ALGO,QUE PUEDAS CONTARME?

Andrea dijo...

Gracias a todos los visitantes del blog, por sus preciosas palabras!!!

Buzzy: me conmovió muchísimo tu relato. Si bien últimamente por cuestiones de tiempo se me complica un poco seguir con las historias del blog, siempre trato de subir alguna de lugares que me parecen interesantes. Sobre el Bar Santino, averiguaré.
Saludos!
Andrea

arq. julio dijo...

Yo estube por ahi ace poco y es lamentable que una obra de arquitectura tan singular se pierda con el paso del tiempo, ojala se pueda recuperarla, en donde se encuentra mas informacion sobre esta construccion tan fantastica?

ana maria dijo...

hola, por favor no dejemos que nos saquen la gran confiteria los molino¡¡¡¡1 patrimonio menos¿es mucho para los porteños,señora presidenta lea estos comentario mensajes,por favor¡¡¡¡usted tiene ese poder para evitar esto,nosotros los ciudadanos que podemos acer¿¿¿¿¿¿¿¿¿

Marcos dijo...

Gracias Andrea!!!! Soy Marcos, de 56 años, nacido y criado en ese barrio de Congreso. Todavía me "pega" el aroma de las sfogliatellas rellenas con crema pastelera que mi vieja me mandaba a comprar...Puedo imaginar ese olor pero jamás podría imaginar tanta decadencia....solo atribuible a la desidia de nosotros habitantes, de nuestros políticos. ¡¡Que pena y que dolor..!! Te felicito por el "laburo" que te tomás para darnos ESTO y por lo atinado de la musicalización....FELICES FIESTAS para vos y los tuyos...

Layne dijo...

Gracias, Andrea, por iluminar la historia de una de mis favoritas esquinas de Buenos Aires...Este secreto como lo has contado es a la vez triste e inspirador...Como extrano a Buenos Aires - a travez de esta intima entrada, tengo un pedazo de ella...