La Milagrosa
Edición N° 21
Esbelta y gris, la Virgen, de casi cinco metros y medio de altura y setenta años de antigüedad, adopta la apariencia plomiza de las nubes que oscurecen la tarde del barrio. Cada 27 de mes, la calidez de su imagen, con los brazos extendidos y el rostro plácido, parece cobrar vida a la par de las oraciones que miles de creyentes le susurran puertas adentro del templo. Si la historia no hubiera modificado su destino, la bella estatua hubiese sido la corona perfecta del mayor proyecto eclesiástico de la década del 30.
De estilo neorrománico, e inspirada en la original de París, la parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, ubicada en el barrio de Parque Chacabuco, fue ideada, en sus comienzos, para ser la iglesia más grande de Buenos Aires. Sin embargo, fueron los propios representantes eclesiásticos quienes truncaron esa posibilidad: ningún templo podía superar a la Catedral Metropolitana, por lo cual su tamaño debió limitarse. No obstante, presenta en su construcción una característica única y hasta podría decirse que con ella reafirma la majestuosidad que acompañó a su creación: ciento diez vitrales la convierten en la iglesia de Buenos Aires que reúne la mayor cantidad de estos elementos decorativos. Vestigios, quizá, de un ayer que no pudo ser...
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4 comentarios. / Dejá tu comentario:
Andre, muy interesante lo que contás de la Iglesia Medalla Milagrosa, no lo sabía. Justo el sábado pasé por ahí y he pasado varias veces camino a Moreno.
Fué todo un riesgo sacar esa foto!!!
Muy bueno tu blog!!!
Es verdad, vimos cientos de veces esta imagen, sin conocer la historia que ocultaba.¡Gracias, Adri, por tu comentario!
Recuerdo esa imagen, cuando con papá, en auto, pasábamos casi a diario rumbo a la Capital. Nunca me di el tiempo como para observarla mejor. Otra de las tantas cosas que se escapan cuando uno va por la vida a toda velocidad...
Gracias por detener la marcha un rato en esta historia!
la verdad es la mejor iglesa del mundo
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