9 de agosto de 2007

Farmacia "Stella Maris" (Moreno 2299)

Edición N° 13

Muchos desconocen su existencia, tal vez por la gran cantidad de boticas modernas que, con sus carteles azules y verdes, invaden diariamente la ciudad. Sin embargo, quien desee emprender un fascinante viaje hacia su descubrimiento, sólo debe observar minuciosamente el mapa de los tesoros porteños y dirigirse, con los cinco sentidos a flor de piel, al barrio de Balvanera.

Fundada por Tomás Perón, abuelo paterno de quien fuera tres veces presidente de la República Argentina, la Farmacia "Stella Maris" es, desde hace más de 120 años, testimonio vivo de una época de Buenos Aires y de la actividad farmacéutica. Por haber conservado intactos sus muebles y su decoración, fue distinguida por el Museo de la Ciudad.


Introducirnos en ella es casi como entrar en un túnel del tiempo y retroceder, por lo menos, un siglo. La ambientación sugiere épocas de tisanas, ungüentos, emplastos, ventosas y recetas magistrales. Todos sus cajones, estanterías, mostradores y frascos son del siglo XIX.

El trabajo de labrado que muestran sus muebles en roble americano dejaría mudo a más de un ebanista actual. Además, los vitraux, de que hace gala, merecen ser observados con detenimiento.


Para conocer algunos detalles de la historia de esta botica singular, la revista Kairos la visitó en el año 1988 y mantuvo una charla con Mario Schitter, su propietario desde hace más de cinco décadas. Esa entrevista es el único vestigio que existe sobre este antiquísimo lugar.

"La farmacia debe datar de 1880 o de algunos años antes. En ese entonces, estaba en la esquina de enfrente, donde ahora se levanta la Banca Nationale del Lavoro [actualmente, un locutorio]. La fundó Tomás Perón, pero este mobiliario data del segundo dueño —colega de buen gusto— José Patiño Gómez. Los muebles fueron hechos por un artesano de la calle Rioja y los frascos marrones los importó de Alemania. Era tal la cantidad de frascos que tenía la farmacia que sirvieron para armar dos farmacias más".


El 1° de octubre de 1954 Mario Schitter compró la farmacia por 500.000 pesos, la mitad al contado y el resto a pagar en 60 cuotas. Las molduras, las bisagras y las cerraduras son artesanales. Cada cajón tiene un rótulo en chapa para indicar su contenido. "Jamás se arreglaron los muebles, ni siquiera las bisagras se rompieron, y el lustre es original", dice don Mario.

En 1986, el Museo de la Ciudad, a través del ex director José María Peña, otorgó a su dueño un diploma donde lo felicita y le agradece por haber conservado el patrimonio, a todas luces artístico.

"Fue un inmenso orgullo. Mi verdadera vocación es la farmacia. Yo estoy muy feliz estando todo el día acá adentro, así que... ¡imagínese! Me premiaron por lo que más valoro. Estaban presentes todos mis amigos. No faltó ninguno. Y, después, nos fuimos a festejar", cuenta Mario.

Schitter llegó al país desde Polonia en el año 30 y vivió en Basavilbaso, Entre Ríos.

"Estudiar me costó mucho, porque no conocía el idioma. Mi mejor amigo de la infancia era el hijo del farmacéutico de mi pueblo. Y cuando yo podía entrar en el laboratorio de su papá, para mí era un día de fiesta", dice don Mario. Durante su juventud estudió en la Universidad de La Plata y se recibió a los 27 años.

Cuando se le pregunta por la suerte que podría correr la farmacia en el futuro, no duda en responder: "Jamás vendería la farmacia. Esto es mi vida".


Fuente: Revista Kairos, 1988.

14 comentarios:

Fabiana dijo...

¡¡¡Qué hermoso viaje al pasado sin mover los pies del presente!!! Felicitaciones.

Andrea dijo...

Sí, es una verdadera joya patrimonial que trata de sobrevivir a través de los años. El mantenerse aún de pie, le otorga un valor increíble.

Dany dijo...

Conozco la farmacia Stella Maris, desde hace más de 40 años, solía ir con mi abuela Ana, algún que otro Sábado, all,a por los años 60.
Es un orgullo para nuestra familia, que mi tío Mario sea el dueño y haya sido distinguido con un premio.
Los felicito por la hermosa nota que han hecho.
Daniel Herszkowicz.

Andrea dijo...

¡Gracias, Daniel por tu comentario! Realmente, ya no se ven boticas así, con tanta historia en sus vitrinas. Sin duda, la Farmacia Stella Maris es un gran patrimonio que debemos conservar.

pino de pietro dijo...

MI QUERIDA ANDREA,

ME LLAMO PINO DE PIETRO (JOSECITO EN AQUEL ENTONCES). VIVO EN ROMA, SOY UN EX FOTOGRAFO DE PERSONAJES FAMOSOS. ACTUALMENTE HAGO UNA REVISTA DE VIAJES. SE LLAMA "SUNTIMEVIAGGI" www.suntimeviaggi.it GRACIAS POR HABERME HECHO ESTE REGALO NAVIDENO. SI BIEN TENGO LOS HOJOS LLENOS DE LAGRIMAS, PORQUE LA FARMACIAS STELLA MARIS LA CONOSCO, Y CONOSCO MARIO SCHITTER,Y SU MUJER, SUS HIJOS ELISABETH Y RICARDO.
YO HE TRABAJADO DIEZ ANOS EN ESA FARMACIA, Y EN ESA FARMACIA HE DEJADO PARTE DE MI VIDA, NO SOLAMENTE ESO, SI NO QUE LA HE PINTADO TOTALMENTE, SI BIENE NO FUESE MI OFICIO.
ES VERDAD NOS HEMOS ALEJADO, PERO NO, CON EL CORAZON, PORQUE A ESTE GENTE LAS AMO. ME GUSTARIA QUE ALGUNO DE ELLOS ME ESCRIBA Y TU TAMBIEN. ES RARO QUE YO LEA UN BLOG. NO TENGO TIEMPO.
GRACIAS.

GIUSEPPE DE PIETRO
VIA LOCKE, 17
00156 ROMA, ITALIA
giuseppede pietro@msn.com
tel 0039 06 8276702

Andrea dijo...

¡Qué emoción leer tus palabras, Giuseppe! Y me emociona a mí también saber que a través de esta historia del blog te reencontraste con un pedacito de tu propia vida realizada en la Argentina.
Lamentablemente, debo comentarte que la Farmacia Stella Maris ha cerrado. Según me enteré, don Mario alquiló esa farmacia durante todo el tiempo que trabajó en ella. Hace unos años los dueños quisieron vendérsela, pero como ya la familia de Mario tenía otras farmacias, no la compraron. Hoy, los dueños decidieron no alquilarla más porque, según me comentaron, quieren construir en ese lugar.
No sé cuál será el destino final de la Farmacia, pero realmente esta noticia me apenó muchísimo, sobre todo porque, como bien comenté en mi relato, esa farmacia para don Mario era su vida. Y por lo que sé, estaba muy deprimido por esta situación.
Ojalá alguien pueda recuperar esta reliquia de Buenos Aires antes de que sea transformada en otro de los tantos monótonos locales modernos que hay en la ciudad.
Saludos, Andrea.

Ricardo Watson dijo...

hola Andrea

que bueno tu blog, mucho para leer... estoy intrigado que pasó con esta farmacia. Cerró del todo? Sobrevive el edificio? gracias!

Andrea dijo...

Hola Ricardo,
Lamento comentarte que la farmacia cerró definitivamente. En la actualidad, no sé cuál será el destino final que tendrá ni qué pasará con las reliquias de botica y el decorado que había en su interior. A simple vista, el edificio sigue intacto, aunque en esta ciudad todo puede cambiar de un día para el otro y a veces no para mejor. Sólo me pregunto con cierta angustia, ¿qué será de la vida de ese farmaceútico para quien esta farmacia era todo en su vida?
Agradezco tu paso como Eternauta por aquí.
Saludos,
Andrea

Andrea dijo...

Hola Ricardo,
Lamento comentarte que la farmacia cerró definitivamente. En la actualidad, no sé cuál será el destino final que tendrá ni qué pasará con las reliquias de botica y el decorado que había en su interior. A simple vista, el edificio sigue intacto, aunque en esta ciudad todo puede cambiar de un día para el otro y a veces no para mejor. Sólo me pregunto con cierta angustia, ¿qué será de la vida de ese farmaceútico para quien esta farmacia era todo en su vida?
Agradezco tu paso como Eternauta por aquí.
Saludos,
Andrea

Ricardo Watson dijo...

Andrea

Gracias por mantenernos informados a todos. Esperemos que a alguien se le ocurra donar todo eso al museo de la Ciudad o alguna institución afín. Saludos!

Laura Magdalena dijo...

Lamento decirles que hace 2 horas pase por la farmacia de Don Mario, el se fracturo la cadera hace unos meses y cerró- y la estaban desmantelando, vendiendo todo, los marmoles, los frascos de boticario; realmente no entiendo como algo que es declarado museo se permita que lo desguacen así, estoy indignada-

Andrea dijo...

Hola Laura, así es. Hoy pasé por la farmacia también. Hace cuatro días que están vendiendo todo. En realidad, la farmacia nunca fue declarada museo. Sí recibió un diploma por parte del Museo de la Ciudad como reconocimiento a la farmacia, por mantenerse como un testimonio de la memoria ciudadana conservando su carácter y su ornamentación originales. Repito, no es museo. Por lo tanto, sus dueños tienen todo el derecho de hacer lo que quieran con ella. Lamentablemente para quienes amamos estos sitios con tanta carga histórica, la idea no fue mantenerla en pie. Y una frase de un familiar de don Mario la afianzó con crudeza: "No se puede vivir de recuerdos".

Don Mario está muy mayor y ya no puede trabajar; está en silla de ruedas. En cuanto al local y la parte superior del edificio se destinará, probablemente, a la construcción de un hotel. Si bien daba mucha pena ver cómo vaciaban el lugar, más pena sentí al imaginarme a don Mario, para quien la farmacia era su vida. Sólo atiné a hacer esa reflexión a la gente allí presente, a lo que respondieron asintiendo a mis palabras y nada más.

Finalmente, no sé si hice bien o mal, pero al ver cómo iban desarmando los muebles (que más que muebles eran reliquias), las estanterias y todo lo demás, tuve el impulso de comprar unos frasquitos de botica marrones, los mismos que me mostraron en inmensas vitrinas escondidas de la vista del público cuando descubrí la farmacia. Inevitablemente, sentí la necesidad de llevarme un recuerdo de este lugar que, en días, será sólo un espacio vacío. Necesitaba, de alguna manera, rescatar un pedacito de esa historia de más de dos siglos, hoy tristemente desmantelada, para seguir contándola de otro modo.
Saludos,
Andrea.

Alberto dijo...

Querida Andrea: me has echo recordar , cosas de la juventud tengo 70 años , y todo lo que vos fotografias es expectacular, y trae recuerdos ya que son lugares que he conocido ,por razones de cercania y de trabajo , el Bar Los Galgos ,durante 15 años por. ejemplo.- Te suguiero proximas fotos el edificio de Av. de Mayo 982 es historico y la fachada tiene ornamentos hechos a mano (es de la epoca del primer centenario)

Andrea dijo...

Hola Alberto: ¡bienvenido al blog! Me da muchísimo placer saber que con tus jóvenes 70 años te tomés tiempo para leer mis páginas. Gracias por la sugerencia, la tendré en cuenta, pues tengo muchas fotografías de la Avenida de Mayo para explotar con mis relatos. Y hasta me atrevo a decirte que esa fachada seguramente debe de estar incluida dentro de las imágenes que conservo, pues es un deleite fotografiar ese largo y bellísimo recorrido, tan lleno de historia para esta ciudad.
Saludos,
Andrea