El esqueleto
Edición N° 2
En La Boca hay alguien que observa pasar la vida desde la ventana que da a las vías del ferrocarril. Acompañado por un cigarro, asoma su figura tímidamente desde las alturas.
Se aloja en un conventillo que no desentona con otros tantos esparcidos en el barrio desde fines del siglo XIX. Sin embargo, en la década del 80, el lugar se encontraba en estado casi irrecuperable. Dos artistas plásticos se hicieron cargo de él y lo reciclaron para fines culturales.
Marjan Grum, de origen esloveno, llegó al país en 1949 y se dedicó al estudio de las bellas artes. Tiempo después, se casó con una artista plástica que hoy preside la Asociación de Artistas Plásticos de Caminito, en La Boca. Ambos alojan al misterioso y huesudo personaje en este pintoresco conventillo devenido en centro cultural.




3 comentarios. / Dejá tu comentario:
¡Qué original logro tu foto! Te felicito
Como antiguo frecuentador de Cafés/Bar/Billares, cafetines y bodegones, me felicito por tu sensibilidad joven. Acordate que precisamente Discépolo escribió aquel inmortal 'Cafetín de Buenos Aires'.
¡¡¡Gracias, Luis!!!
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